En el artículo de hoy os explicamos sus orígenes, en qué consiste y cuáles son sus ventajas

Lo primero de todo es saber de qué estamos hablando. Si escuchas el término auriculoterapia probablemente lo relaciones de inmediato con las orejas, pero... ¿sabes en qué consiste exactamente?

Se trata de una terapia en la que se realizan distintos tipos de tratamientos en la superficie externa de la oreja. Esto se consigue aplicando agujas, semillas u otros activadores que estimulan los diferentes órganos o sistemas del cuerpo. Es rápido y efectivo y tiene una larguísima lista de aplicaciones. Además, es fácil de realizar: no necesita instrumental o equipo especial para hacerse. Ni tampoco unas instalaciones o condiciones medio ambientales concretas.

Su origen está fechado entre el 206 a.C. y el 220 d.C. concretamente en la medicina tradicional china. Aunque las referencias también se extienden al Antiguo Egipto (empleada en los ritos de fertilidad) y a la medicina griega. Hipócrates, por ejemplo, realizaba incisiones en las distintas zonas de la oreja para aumentar el vigor sexual, disminuir la impotencia y facilitar la eyaculación. Sin embargo, serán los documentos de Paul Nogier (considerado el padre de la auriculoterapia de nuestros días) los que verdaderamente sienten sus bases. El francés fue el primero en diseñar un mapa auricular, donde representó las zonas anatómicas junto con sus observaciones. Finalmente, en 1990, la OMS estandarizó la nomenclatura de este tratamiento. También se acordó mantener sus dos cartografías: la china y la francesa. Por eso, pueden verse pequeñas discrepancias entre ambos mapas, el oriental y el occidental.

Tradicionalmente, el método más utilizado es el de la inserción de agujas en diferentes puntos, según el resultado que queramos obtener. Es un tratamiento que hay que realizar bajo una estricta observación, en los tiempos marcados y únicamente en manos de profesionales. Además, la auriculoterapia obtiene mejores resultados cuando trabaja de manera simultánea con otros procedimientos: reiki, terapias holísticas, cavitación, drenaje linfático y especialmente combinado con reflexología podal.

Sin embargo, el auténtico propósito de la auriculoterapia es el de la estimulación. Y esto permite una mayor variedad de técnicas. Las semillas, los imanes, los arpones o las moxas son otras opciones para llevar a cabo el tratamiento. Su papel es especialmente destacado en el caso de los niños, ya que no se recomienda el procedimiento con agujas en menores de siete años, por lo que se estimula la zona con punteros u otras técnicas no invasivas.

Esa versatilidad es precisamente una de las principales ventajas de la auriculoterapia. No está restringida a mejorar una sola dolencia, sino que mediante la estimulación de la zona elegida puede

aliviar todo tipo de patologías. Insomnio, ansiedad, cólicos, dolencias musculares, bursitis, reabsorción de edemas, migrañas... Sus aplicaciones son prácticamente ilimitadas gracias a que no se limita a los aspectos físicos, sino que también se extiende a los mentales. De hecho, podemos incluso combinarla con la aromaterapia o la reflexología podal. Así conseguiremos limpiar órganos y sistemas, además de estimular prácticamente la totalidad de las áreas de nuestro cuerpo.

En Centro Corpore conocemos estos factores. Por ese motivo hemos utilizado toda nuestra experiencia y profesionalidad para aprender la mejor forma de llevarla a cabo. Queremos ofrecerte algo más que un tratamiento: una forma de ayudarte a sobrellevar las dolencias físicas o emocionales que puedas tener. Primero analizaremos tu caso y daremos con el procedimiento ideal para ti. Y después nos aseguraremos de estar a tu lado en cada paso del proceso. Ya sea para resolver tus dudas o simplemente apoyarte, puedes contar con nuestras terapeutas.

¡Te esperamos!

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